Las pelusas mutantes del pasillo
Cuando Manuela vino a comer a mi casa con su perro, lo primero que le advertí fue: — No dejes suelto a tu perro por aquí. Mi hogar es una reserva natural de pelusas. Manuela, como era de esperar, no…
Home Archives
Cuando Manuela vino a comer a mi casa con su perro, lo primero que le advertí fue: — No dejes suelto a tu perro por aquí. Mi hogar es una reserva natural de pelusas. Manuela, como era de esperar, no…